Por: Roberto Cañamero
No habría algo más distante y alejado de la poesía que la fría táctica de una fuerza de ventas en territorios para mantener o ganar clientes, sin embargo el poeta uruguayo Mario Benedetti (1929-2009) los conjugo magistralmente si querer en su poema “La táctica y la estrategia”, Poemas de la Oficina, Montevideo 1956. Benedetti el escritor del amor y las cosas entrañables de la vida hizo poesía, cuentos y ensayos; fue periodista, radico en Buenos Aires y Madrid, volviendo a Montevideo donde muere en Mayo del año pasado. Nunca fue vendedor, pero su poema es un himno del vendedor a su cliente en una interpretación libre; el punto de unión de lo poético, del amor y del cliente, es la seducción, aquella que guardando las obvias diferencias, también usufructúa un vendedor para persuadir.
Leamos el poema y sus sutiles implicancias literarias para un vendedor aguzado.
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
Para un vendedor lo más importante es absorber las necesidades de sus clientes, aprender de sus operaciones, dificultades, metas; aceptar a cada cual como es acomodándose a su perfil y cuanto mas aprende de ellos, mejor podrá servirlos.
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible La creación de una base solida de confianza es un puente indestructible vendedor-comprador y esto se construye con el dialogo y sobre todo sabiendo escuchar al cliente , sondeando profundamente sus necesidades, conociendo como se le puede ayudar.Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible La creación de una base solida de confianza es un puente indestructible vendedor-comprador y esto se construye con el dialogo y sobre todo sabiendo escuchar al cliente , sondeando profundamente sus necesidades, conociendo como se le puede ayudar.Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
El objetivo del vendedor es posicionar su producto o servicio en el cliente, todo su esfuerzo, y la promoción y publicidad que lo respalda persigue el mismo fin, ser recordado en la mente del cliente en una posición optima que impulse la compra de su producto y servicio, porque resuelve una necesidad concreta del cliente.
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
La ética del vendedor sostiene la relación con un cliente y crea la base de confianza que evita el telón y los abismos relacionales, sus productos solucionan necesidades concretas de estos, por esto no se le miente, no se aprovecha de él, la filosofía es simplemente servirlo.mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
El objetivo del vendedor es compatibilizar una necesidad real que el cliente tiene y que su producto puede resolver mejor, toda la magia de la venta construye una relación profunda de quien necesita y quien soluciona, llevando al momento supremo de cierre en que el cliente percibe necesitar el producto o servicio y lo compra.
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